Contar historias a los niños es importante porque fortalece el lenguaje, la imaginación y la comprensión, además de favorecer la atención y la memoria. A través de los relatos, los niños aprenden valores, expresan emociones y desarrollan su pensamiento creativo, construyendo aprendizajes significativos en un ambiente afectivo y seguro.
1. El osito ordenado
El osito guardaba sus juguetes después de jugar. Así su cuarto estaba limpio y bonito. Aprendió que el orden hace sentir bien.
2. El pajarito valiente
Un pajarito tenía miedo de volar. Un día lo intentó y lo logró. Descubrió que ser valiente ayuda a aprender cosas nuevas.


